Crítica de cine: Batman v. Superman: El amanecer de la justicia.

No sé por qué razón esperaba algo diferente de una película que contaba esencialmente con el mismo equipo creativo que perpetró esa versión de Superman entregado al “destruction porn” que era El Hombre de Acero. Bueno, en realidad no lo esperaba, pero quería creer en ello. Aunque no siempre fue así. En 2013 me interesaba bastante poquito una secuela de aquel Superman para las nuevas generaciones, y me da a mí que los ejecutivos de Warner, y quizá también Zack Snyder, director del asunto, se daban cuenta de que no era yo sólo el que podría no estar interesado. El discreto éxito en taquilla del nuevo Superman (sin llegar a fracaso, mucho menor de lo esperado) hizo aflojarse la corbata a más de uno, y lo que iba a ser El Hombre de Acero 2 (o como quiera que la hubieran llamado) pasó de secuela con cameo de Batman, a convertir a este en coprotagonista y en (mi humilde opinión) a apresurada plataforma de lanzamiento del futuro universo cinematográfico DC.

Así, por si Superman no convencía del todo se aprovechaba el tirón de Batman, a pesar del casting de Ben Affleck, crucificado en las redes de antemano , y que al final forma parte del “haber” de una cinta donde Superman es el “debe”. Pero como iba diciendo, todo esto me la traía bastante al pairo… hasta que empezaron a llegar imágenes, tráilers, marketing a mansalva, y entonces pensé: “coño, igual esto mola”, lo que creó en mí cierta ilusión (admitámoslo, habría ido a verla de todas formas, es Batman contra Superman, joder. Pero ahora iría con ganas).

Y entonces es cuando retomo la pregunta: “¿por qué esperaba algo diferente?”. Como ocurre a menudo, los tráilers enganañan, y en este caso el tráiler era nada más que un resumen de las partes buenas. A saber: la factura técnica, el aspecto visual y la espectacularidad. ¿El resto? Meh. De nuevo tenemos la pretenciosa oscuridad, madurez y “realismo” de la DC actual. Acompañadas, otra vez, por un montaje irregular, un ritmo tirando a aburrido, una pésima caracterización de los personajes y un guion que le hace a uno preguntarse cómo es posible que profesionales que se dedican a esto no sean capaces de crear algo mejor. ¿Tan difícil es?

El caso es que, aunque la película tiene un punto de partida y un planteamiento interesantes, acaba teniendo una serie momentos que hacen añicos el guion y matan la película. Hay cosas muy chulas, sí, pero eso no basta. No basta con tener a un Batman visualmente espectacular, que por fin se mueve y se comporta como un superhéroe, si luego nos saltamos a la torera aspectos fundamentales de la esencia del personaje (cosa que impide Affleck terminar de convertirse en el Batman definitivo aunque no le impida ser de lo mejor de la película), no basta con tener a una Wonder Woman que calle la boca a todos sus detractores si le das un papel minoritario en la película, no basta tener una pelea épica de superhéroes si la resuelves dando vergüenza ajena, y en general, no basta con escenas de destrucción masiva y acción a raudales (que hasta pueden llegar a hastiar al respetable), sobretodo si estas están mal repartidas a lo largo de la película, que tenemos una hora y pico de preparación sin apenas acción y luego otra hora interminable de superguantazos, explosiones, rayos y daños masivos a la propiedad (esta vez sí han tenido la deferencia de llevar las hostias lejos de las posibles víctimas), para acabar con un epílogo que se te hace más eterno que el último minuto de la final de la champions. Y todo eso “a palo seco”, sin una banda sonora adecuada que amenice y dé vida a la película. No es que no llegue al nivel de John Williams, es que no llega ni al nivel del propio Zimmer en su predecesora.

Pero con todo y con eso, lo peor con diferencia de la película es el tratamiento de Superman, que ni está, ni se le espera. Un Superman sin alma, irreconocible, que no se parece a la clásica versión ofrecida por Christopher Reeve, ni tampoco se comporta como el Superman de los cómics modernos. Un Superman que, tal y como pasaba en El Hombre de Acero, no tiene de Superman más que la S en el pecho. Un pecado que, me temo, nos perseguirá mientras Zack Snyder siga a los mandos

En definitiva, una película que se preocupa más de molar que de contar por qué mola y que pierde demasiado tiempo siendo un tráiler para la futura película de la Liga de Justicia a costa de quitar tiempo para desarrollar a personajes, que ya de por sí no están muy bien traídos.

Una pena.

Anuncios

~ por ultronilimitado en marzo 30, 2016.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: